Consulta de psicología en Alicante · C/ Pintor Cabrera 8, 2º B965 14 12 35 · 620 390 569
Especialidad

Psicólogo para ansiedad en Alicante

La ansiedad es una respuesta humana normal. Se convierte en un problema cuando el miedo, la preocupación o la necesidad de controlar las sensaciones empiezan a limitar tu vida.

¿Cuándo puede ser un problema de ansiedad?

La ansiedad activa al organismo ante aquello que interpretamos como peligroso. El problema aparece cuando esa alarma se activa ante situaciones que no representan un peligro real o cuando su intensidad resulta desproporcionada.

Puede aparecer de formas distintas

  • Fobias específicas: miedo intenso a animales, alturas, sangre, tormentas u otras situaciones concretas.
  • Pánico y agorafobia: temor a las propias sensaciones físicas y a que ocurra algo grave (desmayarse, un infarto o perder el control), con evitación de lugares o situaciones en muchos casos.
  • Ansiedad generalizada: preocupaciones persistentes sobre diferentes áreas de la vida que resultan difíciles de controlar.
  • Ansiedad social: miedo intenso al juicio, al rechazo o a quedar en evidencia ante otras personas.
  • Hipocondria: miedo irracional a tener una enfermedad grave (cancer, ELA...)
  • TOC u obsesiones: pensamientos intrusivos, repetitivos que producen una elevada ansiedad
Las sensaciones pueden ser muy físicas: tensión, taquicardia, sudoración, molestias digestivas, ahogo, mareo, presión en el pecho o temblor, entre otras.

Qué trabajamos en terapia

El objetivo no es simplemente “eliminar” cualquier sensación de ansiedad, sino comprender el ciclo que la mantiene, reducir las conductas de evitación y aprender formas más útiles de relacionarse con los pensamientos, las sensaciones y las situaciones temidas.

El trabajo integra herramientas cognitivo-conductuales con Terapia de Aceptación y Compromiso y mindfulness, seleccionando las estrategias según cada caso.

¿La ansiedad se puede tratar?

Sí puede abordarse psicológicamente. El plan concreto depende del tipo de problema, su intensidad, el tiempo de evolución y las circunstancias de cada persona. La evaluación inicial sirve para plantear objetivos realistas y una intervención adaptada.